La historia de Marcos, el niño con TDAH no tratado

Esta es la historia de un niño con TDAH que se hizo adulto sin recibir adecuado y oportuno tratamiento.

Autor: Dr. Francisco R. de la Peña Olvera, psiquiatra infantil e investigador en Ciencias Médicas de México.

Adaptado: Dra. Myriam Velarde I.

Marcos nació en Trujillo el 29 de agosto de 1987. Fue el segundo de tres hijos de Carlos y Mayra comerciantes del lugar. Marcos fue un bebé muy inquieto, Mayra decía que “desde que estaba en el vientre pateaba y saltaba”. Le dieron pecho por un año, caminó y habló igual que sus hermanos.

Infancia

A los cuatro años cayó a una piscina donde por poco se ahoga por andar corriendo sin cuidado. En dos ocasiones se lastimó: una se rompió el brazo derecho y la otra se abrió la cabeza con una puerta de cristal. La maestra de preescolar les dijo que “Marquitos” era muy inquieto y extrovertido y que deberían llevarlo a terapia.

Durante los primeros cuatro años de la  primaria la conducta de Marcos fue regular y sacaba buenas calificaciones, siempre estudiaba y hacía las tareas, aunque a punta de golpes de Mayra.

A principios de quinto, Marcos fue expulsado por desafiar a la maestra y aventarle la pluma cuando esta le gritó. Concluyó quinto y sexto en otra escuela donde los problemas de impulsividad y una actitud oposicionista y desafiante empeoraron, por lo que entró a “terapia”. Acudía una vez a la semana y la abandonó después de 4 meses, “pues la verdad era muy cara y funcionaba poco”

Adolescencia

Mayra dejó de apoyar a Marcos por recomendación de la secundaria, “ya no era un niño”.  Fue un calvario. Cada año lo hizo en escuelas diferentes, las quejas fueron las mismas: no se concentraba en clase, interrumpía a sus profesores, molestaba a los compañeros, no hacia ni entregaba tareas. El director en tercero de secundaria pidió que se retirara de clases el último mes.

Marcos acordó con Carlos y Mayra hacer el colegio no escolarizado, la terminó en 5 años. En ese tiempo conoció a sus nuevos amigos, muchachos de la misma prepa que le presentaron a  Alo (alcohol) y a Mary (marihuana). Marcos se hizo amigo íntimo de estos dos a tal punto que seguido, por las tardes, pedía permiso para visitarlos.

Una tarde de domingo cuando Carlos y Mayra miraban la televisión tocaron el timbre de la casa, era la Vero, vecina del lugar, que llevó a presentarles a su nieto, un bebe de un mes de edad. Carlos y Mayra acordaron obligar a Marcos a trabajar para mantener a la criatura y diario por la tarde atendía la tienda familiar. Marcos se sentía muy presionado con la prepa, el trabajo y su hijo, tomaba y se drogaba cada fin de semana, un sábado de parranda se accidentó y quedó en el hospital por tres semanas.

Adultez

Fue entonces que el compadre Checo lo invitó a Lima, ya tenía 20 años y finalmente había concluido la prepa. Aprendió a ser “Barman” y era bueno, lo malo es que no duraba y trabajó en 8 bares en cinco años. En el último bar conoció a su amigo el Gringo  quien lo invitó a llevar pasta (cocaína) al otro lado. El negocio fue bueno por varios años hasta que le pusieron en cana.

Marcos cumplió ayer 30 años y uno en la sombra de 20 que pasará.

No ha visto a su hijo en cinco años y no sabe de él. Una vez al año lo visita Mayra.

Marcos, la Vero, el Gringo, el Alo y la Mary se olvidaron de él.

 

2018-08-20T21:02:45+00:00

2 Comentarios

  1. Matilde Valdivia 21 agosto, 2018 en 14:17 - Responder

    Para los padrez de Marcos , realmente una tarea muy ardua y cin ayuda cara para su status económico.Es decisivo tratarlosca tiempo en tanto se trabaje en forma Sistémica es mucho más rápido con la intervención comprometida de cada sistema: Familiar , Educativo, Neurológico, Terapéutico, Económico y trabajar en redes y Compromiso de todos colaborar a hacer su parte rn este engranaje funciónal.Llámese enfoque e intervención Multidisciplinaria o cómo quieran llamarlo Pero la Curcularidad y el trabajo sistémico con terapias Breves.Funciona.

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