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El papel del logopeda o terapeuta de Lenguaje abarca funciones que van desde la estimulación a la prevención. Así, ofrece apoyo y asesoramiento a las familias y maestros, coordinación con el resto de profesionales, prevención de posibles alteraciones del lenguaje. Además, propone diferentes actividades de expresión oral muy sencillas, relacionadas con el desarrollo del lenguaje que se pueden realizar en casa.

Cuentos: Son una estupenda herramienta para mejorar la expresión oral en los niños. Favorecen y potencian diferentes habilidades lingüísticas y cognitivas como:

Mediante el cuento, los niños incrementan su vocabulario, mejoran su articulación, comprenden mejor, expresan ideas con fluidez y narran situaciones cotidianas, etc.

Rimas y articulación: Los dos aspectos fundamentales que intervienen en el desarrollo físico, emocional y cognitivo infantil son el movimiento y el lenguaje, ambos son el sustento de las capacidades de aprendizaje y el desarrollo afectivo. Las rimas con movimiento son un recurso funcional alegre y lúdico, que favorecen el aprendizaje y el lenguaje de los niños. Además, gracias a las palabras, entonación y voz adulta se logra influenciar increíblemente en el desarrollo. Las rimas acompañadas de movimientos de dedos, manos y cuerpo se desarrollan los sentidos (principalmente visión, audición y tacto), lateralidad (derecha e izquierda), la psicomotricidad (desplazamiento corporal grueso) y los órganos fonoarticulatorios (lengua, labios, paladar). Emplear las rimas como un juego es muy útil y también puede aplicarse como técnica terapéutica en Logopedia, pueden usarse con un niño que tenga un problema articulatorio. Además, la enseñanza de una pequeña rima, potencia la memoria, atención, la coordinación y el lenguaje, favorece el bienestar y autoestima porque es de corto texto y fácil aprendizaje. La repetición facilita la articulación, ya que los movimientos potencian la propiocepción y motricidad (exploración motriz).

Se puede contar los cuentos con diferentes movimientos (gestuales y corporales) y diferentes tonos de voz para que sean más motivadores y divertidos. Por ejemplo: si hablamos de una serpiente se puede asociar con el movimiento de sacar y meter la lengua, de ser un elefante se puede estirar los labios (trompita), de ser un mono puede jugarse con la gesticulación y sonidos onomatopéyicos.

Resumen: Angie Cerrón Palomino

Rerefencias: 

Hortelano, B. (2018). El logopeda y la estimulación del lenguaje. Propuesta de intervención en el ámbito escolar. España. Recuperado de http://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/31064/TFG-M-L1271.pdf?sequence=1&isAllowed=y

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