Mg. María Teresa Arroyo
Durante los primeros meses de vida de nuestros hijos, nos dedicamos primordialmente a sus cuidados básicos, por ejemplo; nos preocupa su alimentación, su aseo, su salud, y su desarrollo físico y mental. Sin embargo, muchas veces en medio de tantas demandas, dejamos de lado la estimulación del lenguaje, quizás esperando que las primeras palabras aparezcan alrededor 9no y 12avo mes como por arte de magia, olvidando que para ello, primero tendrá que haber superado una serie de etapas que lo prepararán para las tan esperadas palabras: “papá” o “mamá”.
Recomendaciones:
A continuación ofrecemos algunas recomendaciones que facilitarán el desarrollo del lenguaje antes de la emisión de las primeras palabras, las mismas que nos permitirán detectar y/o evitar posibles dificultades posteriores:
Primer mes el llanto será la principal forma de comunicarse, producirá sonidos simples y gritos. Lo escucharás pronunciar las vocales “a”, “u” y emitir sonidos al succionar el dedo o al alimentarse. Durante este primer mes será fundamental que mientras lo bañas, lo cambias o lo alimentas le hables cariñosamente, juegues con él y lo acaricies, llamándolo por su nombre en cada una de las actividades que juntos realicen.
Segundo mes el bebé empezará hablar su propio lenguaje: “gorjeo”. Debemos reforzar sus sonidos guturales, haciendo preguntas adicionales, por ejemplo: si tu bebé emite algún sonido le diremos ¿sí?, ¿verdad?, ¿qué dice el bebé?, háblale utilizando palabras cortas. Le cantaremos canciones con movimientos corporales. Cada vez que le hables hazlo en un tono suave y afectuoso, y permanece frente a él sonriéndole. Permite que toque tu rostro, y cuando lo haga dile “esta es mamá, tu mamá”
Tercer mes el bebé balbucea y hace gárgaras, cuando está solo y tranquilo, emite sonrisas, sonidos y risas. Lo veremos jugar con los órganos que intervienen en la emisión del lenguaje (lengua, cuerdas vocales) como respuesta a las palabras que les decimos. Su llanto se volverá diferente para el sueño y el hambre.
Cada vez que realicen alguna actividad cotidiana, repite en voz alta lo que haces, por ejemplo: “Ahora mamá va darle la leche al bebé, mmm… qué rico!”
Cuarto mes el bebé emite sonidos como “agu” al escuchar la voz de su mamá o su papá, además ríe fuerte y largamente. Vuelve su cabeza y sus ojos buscan a la persona que habla, se encuentra interesado en hacer nuevos sonidos e imitar varios tonos de voz. Le puedes recitar rimas o versos pequeños, además varios miembros de la familia le pueden entonar una misma canción.
Quinto mes ya emite los sonidos de las vocales así como los de la “p”, “m”, “b” y dirá: pa, ma, ba. Lo verás crear una serie de sonidos que indicarán su estado de ánimo. Imitará sonidos y movimientos voluntariamente. Puedes taparte la cara con una tela o una hoja de papel y dile: “si quieres verme háblame”; destápate ante cualquier sonido que emita. Establece diálogos durante cualquier actividad. Repite todos los sonidos que tu bebé emite.
Sexto mes cambiará el llanto por chillidos. Aumenta la expresión de monosílabas como “ma, mu, ba, be”. Emite sonidos ininteligibles, reacciona ante ciertas palabras y estará en la capacidad de pronunciar todas las vocales. Será importante que le pronuncies monosílabos como “ba, ja, pa, ma” y luego con ellos formes palabras como ”pa-ja”, “ba-ja”, etc. Señálale las cosas por su nombre completo, pronunciándolas correctamente.
Séptimo mes continuará con su balbuceo pero con entonación, repite sonidos, imita ruidos y puede vocalizar sílabas pero sin aún darles un significado real. Llama al niño por su nombre, da palmadas, enciende la radio, haz sonar una sonaja y busca que tu bebé encuentre de donde sale el ruido. Con ritmo y movimientos de la cabeza, indícale el significado de “sí” y “no”. Pídele que te entregue su juguete favorito, diciéndole “dame”
Octavo mes continuará repitiendo sílabas. Emitirá palabras por imitación, repite palabras como papá, mamá y bebe. Alábale cada vez que repita una sílaba varias veces o cuando combine dos sílabas diferentes. Comienza a mostrarle dibujos de animales, emitiendo el sonido correspondiente para cada uno.
RECUERDA: Si tu bebé no emite sonidos, no balbucea, parece no escucharte ni tener intención de comunicarse a través de la mirada, debes consultar un especialista lo más pronto posible.